La intolerancia a la lactosa es una condición frecuente causada por la deficiencia parcial o total de la enzima lactasa. Cuando la actividad enzimática es insuficiente, la lactosa no digerida pasa al colon, allí es fermentada produciendo síntomas como distensión abdominal, flatulencias, diarrea, dolor abdominal y, a veces, náuseas. La severidad clínica depende de la cantidad de lactosa ingerida y del nivel residual de actividad de lactasa.
En el seminario hablaremos de la importancia de cuantificar la actividad enzimática para confirmar el diagnóstico y optimizar el tratamiento y lo compararemos con las pruebas diagnósticas indirectas más usadas en la actualidad.
Además, y a través de casos clínicos, veremos como el test de Gaxilosa (medición directa de lactasa intestinal), nos va a permitir realizar el seguimiento de otras patologías malabsortivas, yendo mucho más allá del diagnóstico de intolerancias.
Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Xanit Internacional. Málaga. Miembro del GT de Aparato Digestivo de SEMERGEN.
Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Son Cladera. Palma de Mallorca. Miembro de los GGTT de Digestivo y de Infecciones, Migrante, Vacunas y Actividades Preventivas (IMVAP) de SEMERGEN.